11 de junio de 2010

Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, mierda; mierda y más mierda llenando el aire sagrado de polución y basura verbal. Debo correr lejos de quienes hablan demasiado, de quienes lo hacen lentamente para rellenar el tiempo que no les pertenece. Me odio cuando invado el espacio con monólogos desestructurados y muestro mi confusión. Sólo silencio por hoy; sólo el olor de la lluvia y el sonido de sus gotas contra el suelo de piedra y la piel.

Necesidad de mostrar nada y de romper a correr.

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