Levantarse a las seis de la mañana y regresar a las cuatro de la tarde va a ser una rutina difícil de tragar. Hoy luchaba con mis párpados temerosa de volver a abrirlos en Madrid, fin de trayecto. Comienza una nueva historia con personajes conocidos a los que seguir queriendo y un argumento lleno de entusiasmo. Habrá que ir trazando estrategias para conservarlo y hacerlo gigante. Hasta que invada el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario