Quería echar un vistazo a El País y, por una de estas jugadas que al cerebro la gusta hacer con los dedos como intermediarios, escribo en el buscador: el apis. Pues algunos lo llamaría acto fallido y no les faltaría razón, porque a veces se parece bastante al tomate frito de brick. No importa, mi cerebro se ríe de mí, pero Google me entiende perfectamente. Veo a un fubolista, a un político francés con el puño en alto, y un anuncio de -ing... perdón, ING Direct, en el que aparecen dos jóvenes con cara de gilipollas. Barra lateral izquierda abajo encuentro El movimiento de los indignados renace como una fuerza global, ¿Pero se había muerto? Debajo, Asnar - hace más de una década que un hombre en una manifestación contra la LOU lo llamó así y se me quedó - diciendo lo de siempre: me paso por el forro lo que diga la gente (mi traducción libre del tejano). Pero quedan aún titulares brillantes: "Sol ilumina medio mundo". Y así es. "La Puerta del Sol abarrotada, la gente unida y emocionada, los cánticos contra la banca y los políticos, los apretujones, la euforia. El 15-M vivió ayer una nueva jornada histórica".
Ayer, una vez más, no estuve en Sol, pero pude revivir en una ciudad diferente que la gente se une, que a la gente le importa lo que está pasando. Miles de personas nos unimos y recorremos juntos las calles, caminamos juntos, alzamos juntos nuestra voces, reímos, gritamos, nos indignamos pacíficamente al tam-tam-tam de nuestros corazones; nadie se puede sentir solo. Somos miles que pedimos un cambio, un modelo de gestión ,de representación, de sistema de valores más acorde a nuestras necesidades y a nuestra forma de entender el mundo. ¿Cuál es "nuestra forma"?, dirá alguien. ¿Es tan difícil llegar a un punto de entendimiento del que partir?, pregunto.
No puedo creer que la respuesta sea sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario