Recordar días internacionales no es mi fuerte. Hoy no podía pasar; no ha pasado. El día de la Mujer trabajadora es un símbolo, un recordatorio que no puede caer en el olvido. Y no quiero prescindir del adjetivo. No es solo la mujer, que probablemente en sí mismo sea motivo de reivendicación, es la mujer que lucha, concienciada, quien no teme que las cosas cambien, que la Historia crezca. No estamos en pie de guerra, estamos de pie, erguidas con la vista puesta en el infinito, eterno, pensando en todas, en todos, los que soñaron con una sociedad más justa, más sólida. Por ellos, por ellas y por todo lo que hemos recibido gracias a su tesón, hoy deseamos ser libres.
![]() |
Una niña de doce años trajo dos biografías de mujeres; leímos la de Federica Montseny. Una no siempre es capaz de ser imparcial. Valga de ejemplo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario