porque echo de menos con locura el mar.Tan cerca, tan lejos. El agua fría del Cantábrico golpeando mis piernas sin vergüenza. La felicidad sorda envuelta por el roce violento de la resaca, esa falta de condescendencia que solo hallo cuando estoy dentro del mar. Añoro el mar como una herencia. Añoro el mar en lo bueno y lo malo. Al mar, al mar...
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