5 de noviembre de 2011
The Elephant Man
Desde que vi por primera vez The Elephant Man me quedé con su historia para integrarla en mi experiencia de la vida, en una de mis películas preferidas, en uno de mis temas más entrañables.Sigue siendo para mí una de esas cintas que no me canso de ver y que siempre me emociona. Además me recuerdan algunas escenas a las de otra película por la que guardo gran aprecio: Freaks. El Lynch de El Hombre Elefante es espléndido, a mil años luz de alucinamientos vacíos como Inland Empire. Consigue una película en blanco y negro de gran belleza que te sienta cómodamente en el Londres del siglo XIX. La veo y vuelvo a tener la sensación de que los actores son coetáneos de los jóvenes George O'Brien o Robert Mitchum, más por la fotografía que por la interpretación, eso sí. Pero es fantástico poder recuperar esa estética tan elegante en unos años que avanzaban hacia la espada láser. Hay genios por ahí sueltos.
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