13 de enero de 2012

Todos nos enfrentamos tarde o temprano y por diversas cuestiones que no suelen significar lo mismo eternamente. ¿Puede sentirse un ateo tan cerca de un cristiano como para defender su causa? ¿Quién conoce la historia de Irlanda? Nos unimos en la libertad, en lo que nos hace iguales y diferentes de los que pagan a plazos su felicidad. Escondidos esperando ser lo suficientemente fuertes y lo bastante llenos de razón para ganar o perder la guerra sin sentir vergüenza. No siempre hay tiempo, cariño; llega el momento de apostar fuerte y no debemos demorarlo.

Todos nos enfrentamos tarde o temprano y no es una opción callar. Búscame los puntos fuertes y hazme reír hasta caer rendida de sueño, mañana despertaré y habré olvidado todo lo que nos separa para poder sentir la libertad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario