19 de agosto de 2013

Este viernes estuve un año más en el Sonorama. Cada año, vaya o no, para mí es una fecha especial. La primera vez que fuimos... No soy capaz de calcular hace cuantos años comenzamos a vivir la experiencia de tener un festival que hoy es tan grande cerca de casa-lo fue desde el primer momento- y pensar que no teníamos que volver a rodar hasta la costa o al centro, centro, para difrutar de grandes conciertos, gente maravillosa y diversión-... Recuerdo las acampadas en el campo de fútbol de tierra, al lado de las piscinas; aquel año que siempre está entre mi repertorio de anécdotas, aquel en que nos alojasteis en un el parque al otro lado del puente, orilla del río, y tanto disfrutamos los conciertos en las plazas de Aranda. La Plaza del Trigo solo era una plaza y hoy es LA PLAZA!!! Es bello hacerse mayor recordando grandes momentos. Y estos días, días de calor sofocante como no recuerdo haber vivido en Burgos- ciudad que me dio de comer y provincia que me dio de beber- pienso en esos momentos entusiasmada, y me vais a permitir que recuerde tres:

 

No me importa que parezca un vídeo de poca calidad, porque lo es, de mucha, de la calidad que da estar allí y disfrutar al máximo. Gracias al que lo ha compartido con todos.                                                                          


Cuando me enfrenté a los Gogol... No tenía ni idea de quienes eran y... Lloré. Cómo se puede llorar con ellos? Sentí una emoción increible que me recorría desde las puntas de los pies hasta los pulmones, allí donde reside el último  aliento,  a medida que iban tocando.... La primera canción... vale. La segunda... La tercera... Dioooooos! Espero que estés escuchando esa explosión de energía mientras me lees, eso si hay alguien ahí  mientras vibro con el recuerdo de las guitarras en las entrañas. Se me saltaban las lágrimas de forma incontrolada al tiempo que se me disparaban los pies.

Y este año, fui para verlos:                                                                                                                            
 

Puede que aun no encuentre a alguien que los grabara en el Sonorama, pero para mí fueron los mejores, a los que esperaba y no me decepcionaron, los que me levantaron el ánimo y a los que seguiré en las noches insomnio. 

Gente que...

La gente miente, es un hecho. Incluso yo a veces miento, pero poco, mentiras sin importancia, únicamente para salvar el culo, Me gusta especialmente una mentira de los otros: "Le digo cosas que realmente no siento; le digo que le quiero, que me enamoré de él, que sueño con caminar juntos de la mano... Pero miento, lo hago constantemente... Nunca creí que lo nuestro funcionara, solo me dejé llevar y..." Jajajaja MENTIRA! La palabra construye pensamiento, deforma realidades, sí, pero nos las creemos aunque sean pura fantasía... Literatura, eso es, es pura literatura y sus mundos posibles. Amor es una palabra, también dios. ¿Quizá no hay nombres que preceden a los seres? Cuidado con esas mentiras, no vaya a ser que sean o se conviertan en verdades. Vi tantas veces palabras y tristezas que viví que me hizo darme cuenta de que no hay verdad alguna en tanta oración inacabada, en tanto conjuro de fuerza que nadie supo realizar con verdadera efectividad, al menos no a quien va dirigido. En fin... Tampoco la verdad aporta gran cosa. Salvo dolor, ira, melancolía... Furia que se apaga como la llama de una cerilla a la orilla de un río de lava.